El 30 de Noviembre de 2009 se desarrolló el segundo seminario de Intervención. Para este seminario se contó con la visita de una educadora social que se encuentra trabajando dentro del equipo de tratamiento familiar de Sevilla. Exactamente trabaja con los pueblos de menos de 20.000 habitantes.
Primero quería recalcar que llegué con 15 minutos de retraso a la sesión, por lo que no pude presenciar la presentación de la sesión y de la educadora social que nos iba a impartir dicha sesión. Tuve la suerte que nada más llegar empezara a hablar sobre el trabajo que realizaba el equipo de tratamiento familiar.
Acerca de la charla que se desarrolló durante dos horas pude obtener la siguiente información:
§ El equipo de tratamiento en el que trabajaba la educadora social que nos visitó realizaba intervención en pueblos de menores de 20.000 habitantes. Las características principales que presentaban estos pueblos eran:
- Entorno rural.
- Modelos clásicos de familia donde se desempeñaban los roles y pautas educativas tradicionales.
- La economía estaba basada en campañas agrícolas, construcción y prestaciones sociales. Dentro de esta sesión la profesional que dirigía la charla nos comentó que le trabajo que se realizaba era conjunto entre el educador y el trabajador social.
- Bajo nivel académico, incluso obteniendo tasas de analfabetismo. En estas poblaciones se obtenían datos que demostraban la poca importancia que se le daba a la educación formal, pues no se entendía la formación como futuro éxito social. Esto daba lugar a altas tasas de absentismo escolar.
- Necesidades educativas especiales. Existen niños discapacitados y niños que padecen desfavorecimiento social para los que el sistema educativo no está preparado. Dentro de esta característica se hizo especial hincapié pues se nos comentó que existían pocos recursos dentro de los centros educativos y que los pocos recursos existentes se les otorgaban a los niños que padecían discapacidad dejando en segundo lugar a los que padecían desfavorecimiento social cuando ambos padecen necesidades educativas similares aunque éstas procedan de distintos aspectos (la primera por problemas de discapacidad y la segunda por problemas sociales). Esto no lo llegamos a entender mucho pues si existen distintas necesidades por qué se ha de cubir solo la del colectivo de discapacidad. ¿por qué se prioriza en esto? Principalmente porque se trata de un colectivo que tiene necesidades más identificadas además de existir recursos específicos para ellos. En suma, se trata de un colectivo que se conoce más. Pero dobido a esto surgieron diversas preguntas como: ¿Para realizar una buena intervención con estos colectivos es mejor sacarles del aula?, ¿y reforzarlos con más horas? Se dieron diversas opiniones aunque a mi modo de ver pienso que una buena intervención se trata de una intervención integradora, es decir, realizar la intervención dentro de clase con le resto de alumnos que no tienen esa necesidad para que le colectivo no se sienta desplazado. Para ellos además de trabajar en la clase con ellos y con el resto de alumnos es necesario dotar a estos niños de una serie de horas más con el fin de reforzarles. Por lo tanto, opto por no sacar a los niños de las aulas y reforzarlos a través de clases extraescolares.
§ Por otro lado, se nos presentaron los distintos cambios que se han ido dado en la familia y los cuales hay que tener en cuenta para una buena intervención. Estos cambios, entre otros, son:
- Separaciones o divorcios.
- Monoparentalidad.
- Familias reconstituidas.
- Violencia de género.
§ Indicadores y factores de riesgo que se pueden encontrar en una familia:
- Discapacidad.
- Problemas de salud mental.
- Drogodependencia y alcoholismo.
- Absentismo escolar.
- Aislamiento familiar.
§ Equipo interdisciplinar polivalente compuesto por:
- Psicólogo/a.
- Trabajador/a social.
- Educador/a social (son los que más se involucran dentro de la vida de la familia).
Estas tres partes tienen que trabajar y funcionar conjuntamente como un puzzle para que se lleve a cabo una buena intervención.
§ Aspectos que ha de tener un Educador/a social:
- Auto-reflexión y auto-crítica.
- Trabajo personal de prejuicios, emociones, sentimientos y valores.
- Empatía.
- Respeto por el otro.
- Cercanía al sujeto pero sin pasar al “colegueo”.
- Habilidades sociales comunicativas y de asertividad.
- Reciclaje continúo para estar en la actualidad.
§ ¿Cómo llegar a una familia?
En primer lugar, los SS.SS al ser el primer nivel de intervención, trabaja desde la comunidad para detectar al menor que se encuentra en riego familiar con el fin de acogerlo. Si el riesgo que presenta es bajo lo tratan ellos mismo y si al tratarlo ven que el riesgo no mejora e incluso aumenta se pasa el sujeto al programa de tratamiento familiar donde se tratan riesgos medios y elevados. Por lo tanto, el equipo de tratamiento familiar es el segundo nivel de intervención.
Por otro lado, se encuentra el Servicio de Protección de Menores (SPM) donde se tratan a familias de riesgo elevado cuando el menor no puede estar en su casa. Se supone que este proceso es el que se debería llevar a cabo pero la realidad es que el Servicio de Protección de Menores está colapsado por lo que muchos tratamientos familiares de riesgo elevado son llevados por el equipo de tratamiento de familia donde no pueden otorgarles una protección adecuada.
Todo esto lleva consigo un proceso burocrático extenso y muy complejo en el que existe detrás un gran número de profesionales.
Lo que acabo de citar es lo que pude obtener de la charla que se ofreció pero en este seminario no solo se dio una charla sino que se intentó participar de ella. Hecho éste que la profesional que estaba desarrollando la charla nos agradeció, explicando en todo momento nuestras dudas o aceptando nuestras sugerencias. Pero esta participación no fue muy bien vista (o ese fue mi parecer) por parte de Almudena, la profesora que estaba coordinando el seminario. No sé si fue porque creía que nuestra participación no estaba siendo del todo acertada o porque no quería que interrumpiéramos a la educadora social, pero la cuestión es que en todo momento la actitud que transmitió fue negativa, se encontraba a la defensiva y refutaba todas las opiniones que dábamos incluso en muchas ocasiones lanzando miradas no muy adecuadas. No llegué a entender esto, pues la educadora social fue la primera en decir que si hacía falta que la interrumpiéramos para aclarar algún término que lo hiciéramos, pues ella quería que participáramos para que la charla se hiciera más amena.
Sí es verdad que al final de la sesión se produjo un buen murmullo debido a un tema que se estaba debatiendo y que entre grupitos se empezó a comentar. También es verdad que no fue este un comportamiento adecuado pero mucho menos fue adecuada la reacción final que tuvo la profesora, cuando tras desprestigiarnos (por lo menos a mi modo de ver) llamándonos poco profesionales e irrespetuosos nos exigió hacer una reflexión acerca de nuestra asistencia al seminario, pues no podía llegar a entender como habíamos asistido sin tener ningún tipo de interés si se trataba de algo voluntario. Pues bueno, en primer lugar, decir que su actitud no fue para nada adecuada, también es verdad que sus razones tendría, pero no para hablarnos de esa forma. Además pienso que se dejó en evidencia ante la profesional que nos dio la charla, pues ella se mostraba contenta por como se había desarrollado y nos dio las gracias por la participación hasta el momento en el que Almudena finalmente intervino y me pude percatar, por su cara, como no entendía su actuación.
Dejando esto atrás me gustaría decir que asistí al seminario porque además de ser de interés (me gustaría trabajar con infancia y familia en un futuro), aunque no sea obligatorio sí que es importante la asistencia para la evaluación de la asignatura, pues aunque no se recoge firma sí dejamos reseña de la asistencia a éste a través de nuestro blog. Sé que no es primordial pero si el tema me interesa y no tengo nada mejor que hacer que me impida asistir a él voy a asistir. Es verdad que a este seminario, con la experiencia que ya arrastraba del anterior asistí algo desmotivada pues no sabía si se iba a desarrollar de la misma forma caótica que el anterior. Pero para nada, me llevé una sorpresa, pues la mujer que vino a darnos la charla supo llevarla adecuadamente y además el tema tratado era de gran interés. Por último, lo único que me gustaría decir es que veo los seminarios demasiado saturados. Esto, en la mayoría de las ocasiones es lo que conlleva a darse el murmullo, pues aunque hay gente interesada también hay gente que asisten por dejar reseña en el blog, gente que a mediado de la sesión se aburren, pues las sesiones suelen ser demasiado larga, sin descansos de por medio; y gente que se ponen a comentar con sus compañeros más cercanos lo que se está tratando. Pienso que esto se solucionaría en gran medida si los seminarios se dividieran en grupos más reducidos, pero es verdad que al ser voluntarios no se sabe exactamente el número de personas que pueden asistir. Por lo tanto, para mi este segundo seminario “voluntario” fue de mi agrado a excepción de la participación de la profesora la cual a mi modo de ver desmereció la intervención que ofreció la profesional y el seminario en sí y de nuevo, como contamos con este maravilloso instrumento para manifestar nuestras opiniones dejo aquí la mía para que la información y sensaciones obtenidas en este seminario no se pierdan.